🔵 VIA CRUCIS DE LA MISERICORDIA 🔵
X Estación. Jesús es despojado de sus vestiduras
Jesús llega hasta el Calvario arrastrado por los soldados que le tratan como un animal. «Le dieron a beber vino mezclado con hiel [como un narcótico]; y lo probó pero no quiso beber» (Mt 27, 34). Quería estar perfectamente consciente para seguir amando con plena libertad. «Se entregó porque quiso» (Is 53, 7).
Le quitan sus ropas y le dejan desnudo. Con los ojos llenos de sangre, las lágrimas, la cara desfigurada y cubierta de salivazos. Se pueden ver todas sus llagas mientras la muchedumbre le mira con desprecio. «Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él nada sano: heridas, contusiones y llagas supurantes, ni cerradas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite» (Is 1, 6). Jesús experimenta la vergüenza y la indefensión de ser expuesto desnudo ante aquellos que le habían seguido. «Horrorizados de mí, se quedan a distancia» (Job 30, 10). A Jesús le quitan todo. Le habían robado su buen nombre, sus posesiones, su salud… ahora le roban hasta su propia intimidad. Jesús quiere irse sin nada, dándolo todo.
Y Jesús tiene que ver cómo le roban sus pocas posesiones, como si ya fuera una persona olvidada. Y para que se cumplieran las Escrituras: «Se repartieron sus ropas echando suertes» (Mt 27, 35; cfr. Sal 22, 19) . Incluso la túnica que le había regalado su madre: «No la dividamos; mas echemos suertes para ver de quién será» (Jn 19, 24).
Jesús es desposeído de todo, desprendido hasta de su intimidad. Es el expolio, el despojo, la pobreza más absoluta. Nada le ha quedado a Jesús, sólo la libertad de entregar su vida por amor.
➖ CÓDIGO DE TIEMPO ➖
0:00 X. Jesús es despojado de sus vestiduras
0:14 Contemplación
1:46 Dolor de amor
2:59 Propósitos, afectos e inspiraciones
5:17 Nada te turbe (Hermanos Galindo)