🔵 VÍA CRUCIS DE LA MISERICORDIA 🔵
I ESTACIÓN: Jesús es condenado a muerte
Contemplamos a Jesús junto a Pilato, frente al pueblo enardecido de odio. Jesús está agotado, tiritando de frío y de dolor, lleno de llagas después de haber sufrido el maltrato y los golpes de los guardias: «tan desfigurado estaba, que no tenía aspecto de hombre ni apariencia de ser humano» (Is 52, 14). Incluso la gente que le conocía reniega de él. Y es presentado como un bandido que debe ser juzgado.
Pilato les dice: «¿Pues qué mal ha hecho? No encuentro en él ningún delito de muerte; por tanto, después de castigarle, lo soltaré» (Lc 23, 22). La muchedumbre no se conforma. Con los ojos inyectados en sangre, exigen la muerte y la tortura de Jesús. Gritan: «¡Crucifícalo, crucifícalo!» (Jn 19, 16).
Aparte, Pilato intenta hablar con Jesús. Le habla en términos políticos, pero Jesús le dice que no le interesa conseguir el poder temporal con la fuerza, sino conquistar los corazones con el amor. «Mi reino no es de este mundo. (…) Yo soy rey y para eso he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad» (Jn 18, 37)».
Al ver tanta injusticia, Pilato intenta un último recurso, y les da a elegir entre Jesús y Barrabás. Le comparan a Jesús con el peor de los bandidos del momento, y eligen a un malhechor antes que a Jesús. Llenos de odio y comprados por los sacerdotes, reclaman la muerte de Jesús. Pilato da su brazo a torcer. No quiere problemas. Sabe que Jesús es inocente, pero le conviene condenarle para seguir en el poder. Jesús cierra los ojos y con inmenso dolor escucha la sentencia: «Entonces se lo entregó para que fuese crucificado. Y se llevaron a Jesús» (Jn 19, 16).
El Juez del mundo y de la historia, Dios, es juzgado por los hombres. ¿Alguna vez se ha visto algo así? Un Dios condenado. Él, que es el que justifica, el que sana, el que no condena. Jesús es juzgado por un tribunal corrupto, que lleva a cabo un juicio interesado y que dictamina la condena más injusta de la historia. Pilato entrega a Jesús a la saña y a la rabia de unos dirigentes que pensaban que era un estorbo. Jesús es condenado.
➖ CÓDIGO DE TIEMPO ➖
0:00 Presentación
0:14 Contemplación
2:38 Dolor de amor
3:41 Propósitos, afectos e inspiraciones
5:13 Pueblo mío, ¿Qué te he hecho? (Hermanos Galindo)